Pegas el enlace
Copias la URL del anuncio y la sueltas en Linceas. Localiza el inmueble en el Catastro por su dirección. Si no hay anuncio, buscas por dirección o por coordenadas.
Pega el enlace de Idealista y Linceas monta el expediente de ese piso: superficie real, antigüedad, cargas, riesgos del entorno y a cuánto se vende de verdad en la calle. Empiezas gratis y en un minuto.



El anuncio enseña fotos y un precio. No dice si esos 75 m² son los del Catastro, si el edificio tiene la ITE vencida, si hay cargas en el Registro, si estás en zona inundable o de bajas emisiones, ni a cuánto se cierran de verdad las operaciones en esa calle. Todo eso es público. Está repartido en ocho sitios distintos y nadie lo mira antes de ofertar.
Copias la URL del anuncio y la sueltas en Linceas. Localiza el inmueble en el Catastro por su dirección. Si no hay anuncio, buscas por dirección o por coordenadas.
Superficie, año de construcción, uso, planta y referencia catastral. El dato oficial junto al del anuncio, para que veas si cuadran. Sin pagar y sin cuenta.
Veinte apartados: riesgos naturales, estado constructivo, situación jurídica, barrio, seguridad, eficiencia, valoración y mercado comparable. Pago único, y el PDF te llega por correo.
Linceas no estima ni adivina: consulta registros públicos y te dice de dónde viene cada dato y cuándo se consultó.
Cuando un apartado no tiene datos públicos, Linceas lo dice. No rellena huecos con estimaciones.
Cada dato, con su fuente y su fecha
El básico es gratis y se lee en un minuto. El expediente completo es un pago único por vivienda: sin suscripción y sin renovaciones.
Los datos del Catastro de ese piso, contrastados con el anuncio. Sin cuenta y sin tarjeta.
Los veinte apartados, las alertas que requieren atención y el PDF por correo. Una vivienda, un pago.
Lo que hay que mirar antes de ofertar, arriba del todo y con su fuente.
Las que un comprador se hace y el anuncio deja en el aire.
Una ITE vencida, una carga en el Registro o unos metros que no están donde dice el anuncio se pagan después de firmar, y se pagan enteros. Linceas cuesta menos que la comida en la que ibas a decidirlo.
Hicimos Linceas porque los datos ya son públicos. Lo único que faltaba era que alguien los pusiera juntos antes de que firmes.